Cierran casona histórica para rehabilitarla


19 Octubre, 2010
Con una antigüedad de 170 años, la casona patrimonial con corredor alto de la calle Beni, más conocida como el 'altillo de la Beni', comenzó a ser rehabilitada ayer porque deben entregarla a mediados de febrero del próximo año como parte de los festejos de los 450 años de fundación de Santa Cruz de la Sierra.
El inmueble de 1.099 m2, que fue comprado en abril por la comuna por más de $us 300.000, fue recorrido por el alcalde Percy Fernández, que vio los ambientes que serán restaurados por la arquitecta especialista en monumentos históricos María Luisa Vázquez Viaña, hija del historiador cruceño Humberto Vázquez Machicado.

"Esta casona, que fue adquirida por decisión del Concejo Municipal, después de rehabilitada será un regalo para la ciudad, en febrero de 2010", anotó Fernández.
Para el concejal Óscar Vargas, el cierre temporal del 'altillo' es la culminación del proceso de adquisición para darle el uso de un museo tradicional de la ciudad.
"Después de aprobarse la ordenanza que declaró la necesidad y utilidad, hace más de dos años, iniciamos la negociación con la familia Arenales, que en abril la vendió a la comuna. La idea es que Santa Cruz de la Sierra tenga un museo donde se refleje cómo vivieron sus habitantes de antaño", manifestó Vargas.
El edil Manuel Saavedra recordó que se destinaron Bs 595.199 para el trabajo. "Ahora no hay trabas que retrasen la obra, que debe estar lista para el festejo de los 450 años", agregó.
A su turno, la presidenta del organismo deliberante, Desirée Bravo, indicó que esta gestión edil seguirá haciendo obras y servicios para los vecinos de todos los barrios. "Hoy iniciamos las obras de restauración de casas antiguas en el centro, son patrimonio cultural y hay que mejorarlas porque una ciudad más bonita y que cuida su patrimonio cultural atrae más turismo", dijo Bravo.
El director de Patrimonio de la comuna, Jery Dino Méndez, explicó que la primera fase de rehabilitación consiste en recuperar la galería de la calle y las paredes originales, al igual que el techo. "Las columnas serán arrancadas e inventariadas y serán sometidas a un tratamiento especial. Las tejas de antes eran 15% más grandes que las de hoy, por lo que donde haya que reponerlas se lo hará con las piezas de los cuartos de atrás", dijo Méndez.
La restauradora expresó que la primera tarea será ver el grado de deterioro de las vigas, del techo, pisos y paredes, luego pasará a recuperar las salas que fueron modificadas a lo largo del tiempo.
